Con la llegada de la pandemia, el turismo entró en recesión y me quedé sin trabajo. Pasé por una serie de trabajos en gastronomía, con malos horarios y mal pagos, hasta que decidí convertir mi hobby en mi trabajo.
Así nació Tienda Pika: piezas de cerámica pintadas a mano para un nicho bastante específico. La hice crecer con contenido orgánico, y ese contenido me permitió vivir de la cerámica hasta este año.
En el camino aprendí y mejoré todo lo que hace falta para vender por redes: grabar, editar, escribir ganchos, armar colaboraciones con marcas y, al final, usar anuncios de Facebook e Instagram para vender más.